Revista Digital Rubalcaba,si - Almería 4ª Edición

9/8/10

71 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE LAS 13 ROSAS ROJAS


71 ANIVERSARIO DEL ASESINATO DE CARMEN, MARTINA, BLANCA,
PILAR, JULIA, AVELINA, ELENA, VIRTUDES, ANA, JOAQUINA, DIONISIA,
VICTORIA Y LUISA
(5-8-1939 -- 5-8-2010)

COMPAÑERAS, CAMARADAS, VUESTROS NOMBRES NO QUEDARÁN EN
EL OLVIDO
"LAS TRECE ROSAS"
Madrid se viste de luto,
por trece rosas castizas,
trece vidas se cortaron,
siendo jóvenes, casi niñas.
Malditas sean las almas,
de sus verdugos fascistas,
que con guadañas de odio,
segaron sus cortas vidas.
España es vuestra madre,
su cielo vuestra sonrisa.
sus campos tienen la sangre,
de unas rosas, casi niñas.
El pueblo de Madrid os quiere,
ese pueblo que abomina,
de salvadores de patrias,
de rojos y de fascistas.
Madrid es patria de todos,
su nombre solo mancillan,
el odio de los caciques,
cuya razón es la envidia.
Las rosaledas de parques,
de esta, nuestra España chica,
reflejarán vuestras caras,
vuestras sonrisas de niñas.
Benditas seáis mil veces,
benditas vuestras familias,
malditos los asesinos,
que nuestras rosas marchitan.

2 comentarios:

rOSA MANUELA dijo...

El hecho que mi sangre se vertiese en el suelo del modo más cruel, jamás habrán callado mi lucha.
Aunque hayan atado mis manos, y me hayan regalado látigos antes que razones, siempre seguirá viva.
Porque aunque los que dicen ser salvadores a la patria me hayan denigrado mas peor que la miseria, siempre habré vivido en su pensamiento como la única que supo hacerle frente a la infamia.
Soy una rosa roja, y aquel que le pese aquel hecho es quien en su momento me señalo para desaparecerme, más no para callarme.

rOSA MANUELA dijo...

El hecho que mi sangre se vertiese en el suelo del modo más cruel, jamás habrán callado mi lucha.
Aunque hayan atado mis manos, y me hayan regalado látigos antes que razones, siempre seguirá viva.
Porque aunque los que dicen ser salvadores a la patria me hayan denigrado mas peor que la miseria, siempre habré vivido en su pensamiento como la única que supo hacerle frente a la infamia.
Soy una rosa roja, y aquel que le pese aquel hecho es quien en su momento me señalo para desaparecerme, más no para callarme.